Enero 14, 2008

Blogs de carrera, mercado laboral e identidad digital

Tremeeenda ensalada. Tradicionalmente, los buscadores de trabajo, los vendedores, enviaban su producto, su CV, a los compradores, los empleadores, y/o a los intermediarios del mercado, o sea, las empresas de selección, cazatalentos, ETT’s, etc.

Luego, el mercado de CV’s se internetizó (perdón) y llegaron los portales de empleo. Los intermediarios se defendieron creando sus portales particulares. Y los empleadores modernos, también. El trabajo de buscar empleo era cada vez más difícil. Horas y horas colocando su CV en miles de portales y respondiendo a anuncios.

Con el tiempo uno de los portales consigue una posición de cuasi-monopolio. Rapidez. Inmediatez. Respuesta en tiempo real. El sueño del mercado único se toca con los dedos. Aparecen muchos más intermediarios para aprovechar “el tiempo real”. La selección de personal ya es una cuestion de velocidad. Los reclutadores pagan dos veces: por anunciar ofertas y por hacer búsquedas directas de CV’s sin nombre. El productor, el del CV, asiste pasivo al tráfico comercial con su información profesional. Bueno, no tan pasivo. Cuando es directivo, con la promesa de que su CV lo van a ver todos los cazatalentos, paga por colocarlo en un saco ciego. Si es mucho tomate, relájate.

playa-los-locos.jpg

Luego vienen las redes sociales, los contactos, muchas fotos junto a la tuya. Tu CV, el mismo CV, colgado en mil redes. Y cada semana sale una nueva. La vida del buscador de empleo no mejora. Y el correo electrónico atascado de mensajes de desconocidos que quieren ser mis “contactos”. Bueno, si te conformas con una “pertenencia” básica no hay que pagar y tu CV lo puede ver todo el mundo. Sí, a través de Google.

Haz la prueba. Escribe tu nombre y apellidos en búsqueda avanzada y verás quién eres en Internet. Si apareces en varias redes sociales con el mismo CV confirmarás tu hambre de trabajo. Pero, cuidado, porque puede aparecer algo con lo que no contabas. Los reclutadores leen en tu CV lo que quieres que lean y lo que no quieres lo buscan en Google. Prepara una buena respuesta para la entrevista. Si es que la hay, porque con una identidad contradictoria tus posibilidades descienden. Claro, que peor es tener una identidad difusa, que haya varias personas con tu mismo nombre y apellidos, y mucho peor no tener identidad, no haber dejado ni un rastro en Internet en todos los años de tu existencia. Casi triste.

Curiosa situación, ¿verdad? Internet es el mercado. Google y similares son los buscadores. Los reclutadores están hartos de pagar a portales de empleo. Los interesados, mareados de colgar su CV en mil sitios y de que otros especulen con sus datos profesionales. Por otro lado, con una simple entrada (post, en inglés) en un blog gratuito apareces en todos los buscadores. Es más, con un solo comentario en un blog ya eres mundial. Y si quieres identidad unificada y coherente, en tu blog de carrera puedes contar tu CV, tu vida, tus milagros y tus patinazos. Del jugo que se puede sacar a los comentarios hablaremos otro día.

Entonces ¿por qué no había todavía un mercado laboral abierto en Internet? No lo entendemos. Así que lo hemos creado nosotros. Es el portal botton-carreras-20.png. Porque tienes derecho a un nombre, a una identidad, una sola, a una única presencia, a no pagar, a traficar con tu información, a gestionar su valor, a cobrar llegado el caso, a descansar (continúa tú la serie, por fa). Y para reclutadores, información audiovisual sobre los candidatos, referencias de otros reclutadores, contacto gratuito con los candidatos, sin coste, ahorro de tiempo y esfuerzo… Entrad, entrad en botton-carreras-20.png y veréis.

Enero 9, 2008

A favor de los “blogs de carrera”

Hoy en día, cuando hablamos de carreras profesionales, el Curriculum Vitae tradicional empieza a quedarse chato tanto para los reclutadores, los compradores tradicionales, como para los profesionales, los vendedores. La web 2.0 ofrece mecanismos para un nuevo ajuste entre ambas partes. Blogs y “comentarios” son herramientas al alcance de todos que consagran los derechos a una identidad propia en Internet y a una participación, con mayor o menor influencia, en el mercado. En el mercado profesional creemos que todavía no se han explotado todas sus posibilidades.

¡Vaya frase! Otro analista de tendencias. Tranquilos. Somos uns modestos reinvindicadores de lo simple. Venimos a defender el empleo de los blogs en la gestión de la carrera profesional. Este es el sitio de los “blogs de carrera” y sostenemos que superan al CV tradicional si facilitan la toma decisiones y ahorran tiempo a reclutadores y candidatos, lo que puede suceder por tres vías:

- Certificación de datos: si aportan pruebas documentales (fotos, videos, documentos escaneados, recortes de Internet…) de las titulaciones, edad, actividades realizadas, estancia en empresas, etc. pues mira que bien. Así no habrá que pedir la fotocopia del título ni el certificado de vida laboral.

- Prueba de competencias: una mayoría de entrevistas de selección dejan de tener sentido a los 2 minutos de ver al candidato: el choque de manos, su presencia física, su tono de voz y sus primeras frases nos dicen que no es el candidato que buscamos. Un vídeo de 2 minutos con una autopresentación del interesado, o hablando en inglés o haciendo una presentación en público ahorraría mucho tiempo a los dos. Y la profesionalización de la elaboración de los blogs nos permitiría llegar a disponer de muestras de competencias menos obvias.

- Referencias pertinentes, probadas y de autores de valor. En vez de los comentarios de tus amiguetes, cualquier reclutador soñaría con leer el informe de tu último entrevistador, pero se conformaría con el comentario de tu último jefe. A los comentarios y contactos se les puede sacar mucho jugo. Lo de los 8030 contactos directos y 7861909 indirectos va en otra línea.

Resumen de la primera parte: un ‘blog de carrera’ es algo más que un CV pasado a un blog.

Diciembre 15, 2007

Toros o toreros

(NOTA DEL EQUIPO DE MARKETING: Aceptamos la publicación de contenidos relacionados con los recursos para la buena vida (profesional) siempre que no haya que revisar la ortografía o vengan en estilo SMS. En realidad nos gustaría que vosotros hiciérais las entradas y nosotros los comentarios. No atendemos consultas en abierto. Sólo respondemos, por e-mail y gratuitamente, a los abonados a nuestro servicio de Asesoramiento de Carrera a Distancia).

Enviado por “El Novillero”

Hola. He encontrado vuestra página en Google y quería haceros una consulta. Veréis. Mi pareja lleva trabajando unos meses de [puesto] en [empresa]. Yo creo que es muy buena profesional, se desvive, le gusta lo que hace. Además está terminando [carrera universitaria]. O sea, bien. La directora y las supervisoras están encantadas con ella, le han renovado el contrato y le han dicho que la pasan a [puesto que requiere carrrera universitaria] cuando acabe.

Un día me vino contando que hay un [alguien que percibe con menor rango profesional, subalterno] viejo que la trata como si fuera su jefe. Se mete en su trabajo, le da consejos de persona requemada, le cotillea su vida privada y un día intentó que le hiciera algunas tareas suyas de él. Ella le soltó que no hace el trabajo de nadie y desde entonces andan como perro y gata.

Otro día me cuenta que ha llegado una compañera nueva que deja plantados a los [clientes] para irse a coquetear con los [jefes de equipo] delante de ellos, no respeta las mínimas normas de seguridad, los del turno siguiente se quejan de que se encuentran todo por hacer, y encina no acepta consejos, se encabrita… Dice que tiene experiencia en esto pero no lo parece.

Mi pareja me dijo que iba a hablar con la directora, pero yo le dije, no vayas sola porque después de lo del [subalterno] va a pensar que te enganchas con todos y que el problema eres tú. Mira a ver cómo respiran tus compañeras, y si te apoyan vais juntas. Lo hizo y se encontró con que la nueva, más viva, ya había contado su versión del caso a todo el mundo, etc.

Bueno, se lanzó a ella, “oye ¿podemos hablar? Esto lo resolvemos entre tú y yo, no me gusta que tal y cual, yo si quieres arreglo hay arreglo, pero lo que no puede ser…” Parece que con buen rollo, “anda pues no sabía que estás acabando la carrera”, acabaron dándose un beso y tal y ella la invitó a ir a su casa. Bueno, parece que había final feliz.

Pero pasan los días y mi pareja se entera por otras que la que creía que era su mejor compañera ha sacado algún beneficio por hacer tareas de las que en realidad se escaquea y se las carga a mi chica; que una compañera con la que no ha hablado nunca le echa un discurso sobre su vida privada que le recuerda al del [subalterno]; que otras se acercan para cotillear sobre sus peleas con la nueva, como si siguieran a la greña. Vaya cuadrilla. Así que está un poco desanimada.

Yo le digo que ella también tiene culpa, que es un fosforito, que entra como un toro a todos los trapos y yo creo que lo que tiene que hacer es saber templar y dar capotazos. De toros algo sé y al toro lo que le espera ya se sabe, primero el picador, luego las banderillas, y al final la olla. El toro ya puede ir de toro-toro o de manso, que no se entera de nada. Le torea toda la cuadrilla, embiste a un capote y resulta que le estaban colocando para el banderillero, no sabe ni quien es el matador ni el picador ni el del botijo, y encima la plaza llena y los espectadores divirtiéndose…

Pero ella insiste, que al trabajo va a trabajar, que no tiene por qué aguantar a esa gente y que antes se va a otro sitio. Y yo ya no sé cómo hacer con ella. Así que a ver si ustedes me aconsejan algo. Muchas gracias.

Diciembre 14, 2007

Identidad digital

Diciembre 5, 2007

Qué es una carrera 2.0

Vemos varios modelos de carrera actualmente, que coexisten incluso en la misma persona.

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a) Empleo de por vida.

El objetivo de carrera profesional se consuma en la misma seguridad en el empleo, entendida como ausencia de despido. La progresión de carrera viene determinada por un puesto en un escalafón, obtenido en un centro de enseñanza de la institución, al que se accede tras superar un sistema de oposición o selección más o menos duro. Con frecuencia ése es el máximo esfuerzo que se realiza en este modelo de carrera, y se recompensa después con horarios reducidos y salarios no muy elevados. En las versiones más radicales de este modelo, el implicado apenas controla su progresión. Sus méritos o deméritos actuales cuentan menos que el paso del tiempo, la antigüedad. También el control externo de la función es leve, aunque creciente. Es un ambiente con escasos estímulos para el desarrollo personal, “el mínimo esfuerzo” como amenaza permanente y la satisfacción laboral en niveles de pobreza o buscada en actividades paralelas al margen de la institución. Este modelo nos recuerda al sistema militar antiguo o a algunas áreas del funcionariado. Respecto a la vigencia de este modelo, en encuestas recientes, más del 50% de los universitarios españoles tiene como empleador más deseado a la Administración.

b) Entrega de por vida.

El objetivo profesional es el mismo que en el modelo anterior, la seguridad en el empleo, pero puede ir asociado a otros, como status social o sentido de pertenencia. Una empresa para toda una vida. Toda mi vida para una empresa. Es el modelo japonés y, más cerca, el de algunas empresas muy tradicionales. Es otro modelo defensivo pero aquí la actividad del implicado es máxima. Esfuerzo y entrega, presencia en el centro de trabajo, polivalencia total… La fidelidad a la empresa es el motor de progreso por encima de las capacidades. Se renuncia a la vida familiar y personal. Se cede el control a la empresa. En el horizonte lejano, importantes compensaciones materiales y de status: colegios, coche, sanidad y plan de pensiones… Este modelo parece estar en retroceso hasta en Japón.

c) Carrera pasiva.

Aquí empezamos a hablar de carrera propiamente dicha. El paradigma de la seguridad en el empleo empieza a resquebrajarse y la carrera se convierte en una búsqueda indisimulada de la “gran” empresa a la que entregarse de por vida, que resulta en una serie de estancias “a la japonesa” en entidades de diferente cuño. En definitiva, una carrera no deseada. El discurso de ambas partes, aparentemente, es el mismo: las empresas quieren la “integración” del personal, la retención de los mejores, la gestión de la carrera interna. Justo lo que busca el “carrerista” (perdón por el término) pasivo, dar lo mejor de sí mismo. El discurso lo controla la empresa: a ella se le “solicita” un empleo, ella te da un empleo, te forma, vigila si has puesto tu CV en Infojobs, te abre la puerta de salida. En este modelo, la salida siempre es traumática porque supone la pérdida del empleo. Pero hasta que ésta se produce puede haber habido un montón de posibilidades para demostrarse fidelidad, satisfacción mutua, el crecimiento de ambos, un buen sueldo, una tarjeta de visita de lujo, etc.

d) Carrera activa.

El realismo se impone y las fidelidades mutuas se mantiene en lo más bajo. Se asume por ambas partes que el despido es libre y la despedida también. La colaboración será adulta: mientras haya confluencia de intereses y no aparezca otra oferta mejor. El principio “mi empleo me lo gestiono yo” se impone necesariamente. Camino del pleno empleo, oportunidades no van a faltar. Trabajo basura, no por favor. El discurso empleador-empleado se plantea de tú a tú. Las necesidades de “pertenencia” a una gran organización son mínimas. Las empresas reaccionan voceando ahora la retención de los mejores y “escuchan” las nuevas pretensiones de los empleados, todas a corto plazo: buen salario, buen horario, cumplir lo pactado, libertad de actuación, posibilidades de aprender… Unos empleados que siempre están en el mercado: todos tienen su CV en Infojobs, coquetean con empresas de selección, buscan y mantienen contactos en empresas de la competencia, negocian el precio de la matrícula o tiempo libre para hacer un MBA como condición para aceptar una oferta… Pero aunque equilibrado, el discurso empleador-empleado todavía se mantiene. El trabajo por cuenta ajena sigue siendo percibido como necesario y cómodo. El CV es mi unidad de medida. Infojobs es el mercado. Y llegar al Audi 6 de empresa, una aspiración bastante generalizada.

e) Carreras 2.0.

Siempre han existido pero tienen su momento fuerte a partir de la era de la externalización. De alguna forma son un producto de ésta. ¿Podría pensarse que la externalización es, a su vez, la respuesta de las empresas a la expansión de las “carreras activas”? Hace diez años ser asesor jurídico de un gran banco era un puesto trampolín, comparable a los grandes despachos de abogados. Si eras bueno podías llegar a dirigir la banca privada del banco o la banca de particulares. Hoy ser asesor jurídico de un gran banco es trabajar de teleoperador en un polígono industrial a 20 kms. de Madrid. Con corbata, pero teleoperador. Y si eres bueno, dentro de unos años supervisarás un equipo de abogados y seguirás siendo un teleoperador que cobra un pequeño plus de supervisión. Una carrera algo chata.

Cuando vienes de una carrera pasiva o activa más o menos exitosa, llegar de inmigrante al mundo de lo que algunos llaman trabajo basura puede ser duro. Para los nativos no hay trabajo basura, hay carreras basura. Un reputado ingeniero de caminos, a falta de dos meses para acabar la construcción de una refinería en Indonesia como director de proyecto, sondea el mercado para conseguir otro proyecto. Tiene 63 años, y es lo que ha hecho siempre. Los primeros proyectos que consiguió al salir de la Escuela sí eran pura basura. Su carrera es de las más brillantes del sector. Se la ha construído él solo. Nunca ha tenido un empleo fijo. Y es una historia bastante habitual en el sector.

Las “carreras 2.0″ han “leído” la situación y utilizan con flexibilidad e inteligencia las distintas formas de empleo, autoempleo y desempleo (tiempo parcial, interim management, subcontratación, autónomo…) simultaneando, incluso, varias de ellas. Todo ello en función y como medio para realizar su proyecto o proyectos. Como en las carreras activas, los trabajos por cuenta ajena siempre son compromisos temporales, que pueden tener una finalidad nutricia, de aprendizaje o de espionaje industrial puro y duro. Seleccionan sus empresas en tanto en cuanto les permitan libertad horaria y mental para seguir con sus proyectos. Pero sus aportaciones no tienen por qué ser irrelevantes. Esta gente suele estar entre los mejores en sus áreas. Hay superingenieros que cogen trabajo de seis meses en jornada contínua para “hablar con gente” y seguir la marcha del sector. Por la tarde continúan en la soledad de la empresa que montaron con un socio al que no ven el pelo y que les va de maravilla.

Viven el trabajo por cuenta ajena como una forma de autoempleo. Y su relación con sus empleadores no es la habitual de empleador-empleado. No son socios pero podría hablarse de un tandem empleador-autoempleado. Ven a su empleador como alguien que se les anticipó con una buena idea de negocio. Comparten el sentido del riesgo, de la oportunidad y de la responsabilidad de los emprendedores. No son conflictivos: ni se oponen ni apoyan. Tampoco responden a las viejas herramientas de la gestión y motivación del personal. Y si se les interfiere demasiado, se van.

Quizás lo más definitivo de los que se gestionan una carrera 2.0 sea su relación con Internet. Han nacido, crecido y viven en, por, para y gracias a Internet. Superinformados y supercontactados, pasan mucho tiempo navegando y visitando las redes sociales, lo que les procura visión, presencia, contactos y abundancia de oportunidades profesionales. En la red encuentran la materia prima, los instrumentos de producción, la tecnología, los socios y el capital para sus proyectos. A través de la red hacen el marketing de sus productos y servicios. Internet es el criterio último. Si no estás en la red no existes.

Y llegamos al apellido 2.0. Desde que existe la posibilidad de hacer y recibir “comentarios” a lo que se publica, la red se ha convertido en el juez más implacable o el trampolín para el éxito. Con los recursos de la web 2.0 se puede pedir y obtener feedback inmediato del mercado, puedes saber rápidamente si la audiencia te encumbra, te cuece, te enriquece o te ignora. No sólo asumen el riesgo, “los” carreras 2.0 cuidan con mimo su presencia en la web, buscan y utilizan con flexibilidad e inteligencia el feedback para generar valor para sus proyectos, para sí mismos y para consolidarse en los mercados en que participan. También en el laboral.

Su actividad de gestión de carrera es permanente. Ya hemos dicho que viven de cara a “la galería” que es Internet y pensando siempre en el cazatalentos de turno, o sea, en el buscador Google. El CV es una herramienta obsoleta para ellos. No les representa. ¿Qué sentido tiene la enumeración de los trabajos basura alimenticios que realizó el arquitecto que ganó el concurso de la biblioteca pública de Astorga? Si puede presentar todo el proyecto de la biblioteca en su blog. ¿Por qué repetir en el CV la fórmula de todo el mundo: “Inglés, dominio” cuando realmente lo dominas? Puedes insertar un vídeo tuyo hablando en inglés en tu blog. ¿Por qué ocultar tu CV en una base de datos de pago cuando puedes tener tu blog al alcance de todos los empleadores y de todos los intermediarios del mundo?

La cuestión es, para las empresas, cómo conseguir y retener a los más brillantes de estos personajes. ¿Habrá que asumir su histrionismo frente al mercado? Probablemente, mucho más que eso. Puesto que son ellos los que seleccionan, ¿no habrá que ir pensando en convertirse en empresas 2.0 y someter el proyecto a los “comentarios” del mercado?

Noviembre 26, 2007

Los mejores regalos para esta navidad

Ahora que se acerca el período de regalos y felicitaciones navideñas, tan entrañable para muchos, tan duro para otros, no podíamos dejar de hacer unas breves pero sentidas consideraciones para que tus regalos de esta navidad sean un recurso para tu buena vida (profesional).

Lo fundamental es que expresen afecto, admiración, respeto, apoyo, cordialidad… o sea, tus buenos sentimientos hacia el destinatario. Si los tienes. El regalo, la felicitación que siempre debe acompañarle, o la felicitación sola, deben transpirar sinceridad, autenticidad. Si no eres buen@ mintiendo, no te arriesgues. Quedarás como un pelota.

Efecto durable. Se trata de que el destinatario te recuerde positivamente el mayor tiempo posible. Por lo menos un rato. Que te corresponda con los mismos sentimientos ya es más difícil. Tú lo sabes. Pero el que no se arriesga…

El regalo debe ser valorado por el destinatario. Antes de enviarle una caja de buen vino asegúrate antes de que no sea abstemio. Lo menos complicado es enviar regalos que todo el mundo valora. Al final te damos alguna sugerencia.

Discreto pero elegante. Esta norma viene funcionando desde hace varios años. Hacer regalos ostentosos y carísimos es hortera e incomoda. Huele a intento de soborno o a nuevo rico. Olvídate también de los regalos fáciles. Te presentarás como un esclavo del rito social del regalo.

original. Bueno, sé lo más original que puedas. Si no, te arriesgas a que el destinatario utilice tu regalo para regalar a otros y “ese otro, mi vida, puedes ser tú, tururururú”. Vaya trago.

Que no ocupe sitio. Su despacho está reservado para otros con muuuucha más influencia que tú en su carrera. Si piensas en algún consumible vigila que no sea ilegal ni inmoral ni engorde.

¿Misión imposible? No, en McCormick y Asociados sólo encontrarás soluciones. He aquí unas sugerencias. Regalos que no ocupan sitio, te van a recordar toda la vida, son irrechazables. No son deseos, no son palabras. Son acciones, un empujón de verdad. Vas a hacer algo por alguien. Y si te das prisa hasta puede salirte gratis.

Regalo 1

e-mail para: el o la felicitad@
de: aquí tu nombre
C/C: mccormick.asociados@yahoo.es
, no se te olvide
asunto: mi regalo de navidad.

Hola, hola, este año he decidido abandonar la cantinela de todos los años. Sigo deseándote lo mejor para ti, los tuyos y tu carrera, porque te lo mereces y sabes que te tengo por un@ de l@s más competentes que conozco. Este año, además, obras son amores, he decidido hacer algo por ti. Así que te voy a proponer para el “quién es quien” de l@s profesionales excelentes, el portal botton-carreras-20.png, donde además te voy a regalar un blog de carrera para toda tu vida profesional. Tú les envías tu foto y tu CV y ellos se encargan de mantenerlo y actualizarlo para que siempre estés en el candelero. Además te asesoran sobre carrera profesional. Me gustaría que lo aceptaras porque creo sinceramente que poc@s tienen tan justificado estar entre los mejores. En cualquier caso, te ratifico mi amistad y mi respeto. Saluda a XX (su pareja) y recibid los dos
Un fuerte abrazo

Tu nombre otra vez

Regalo 2

Si tienes muchas felicitaciones que hacer y no eres rápido te pueden salir por un ojo de la cara. Aquí va otra modalidad más económica y donde tendrás una recompensa inmediata (tu inscripción gratuita en botton-carreras-20.png) y muchas más en el largo plazo (el aprecio de tus felicitados).

e-mail para: tres felicitados (mínimo sugerido, pero pueden ser muchos más)
de: aquí tu nombre
C/C: mccormick.asociados@yahoo.es
, no se te olvide
asunto: cadena de felicitaciones

Querid@s amig@s: quiero que sepáis que os tengo entre las personas que más admiro profesionalmente, sí, es cierto. Ante las próximas fechas quiero desearos unas felices fiestas para vosotr@s y los vuestros. Además este año me gustaría poder contribuir de alguna forma a hacer realidad mis mejores deseos para vuestra carrera profesional.

Por eso os he incluído en esta cadena de felicitaciones. Reenviad esta felicitación a los tres profesionales más competentes que conozcáis, con copia a mccormick.asociados@yahoo.es, y podréis aparecer gratuitamente en botton-carreras-20.png, el “quién es quién” de los mejores profesionales. En el caso de que no os interese tener una presencia permantente y actualizada en la web, no rompáis esta cadena. Para otros puede ser el mejor regalo de esta Navidad.

Lo dicho, lo mejor para vosotr@s y un fuerte abrazo

Noviembre 23, 2007

Carreras 2.0 y el ciclismo

Cuando algunos han visto lo de botton-carreras-20.png ha surgido inevitablemente la broma del ciclismo. La idea inicial no tenía nada que ver con las carreras en dos ruedas. Pensándolo bien, el símil ciclista da juego aplicado a la carrera profesional. Lo de “pedalea o te caes de la bici” nos gusta. Otros, menos finos, han hablado de carreras “con dos …”. Pues, también, hay que tenerlos.

El planteamiento de botton-carreras-20.png tenía que ver más bien con el fenómeno de la web 2.0, algo a lo que no alcanzo a ver sus límites y que me suena como al final del “quedarse quieto“.

Gracias a los desarrollos en Internet ya no somos lectores pasivos. Emitimos comentarios y destrozamos la pretendida gran noticia. Elegimos las que nos gustan. Seguimos a los escritores que nos interesan. Creamos nuestros propios diarios. Generamos las noticias. Hablo de los blogs, menéames, diggs, netvibes, etc. De una sociedad de lectores vamos pasando a una sociedad de autores. No a una SGAE.

En el campo del marketing los especialistas andan revueltos. Gracias a Internet los grupos de compradores van tomando la iniciativa y siendo capaces de provocar la aparición de productos y servicios más próximos a lo que realmente necesitan. Se acabó el esperar las últimas creaciones de las supermarcas. Vamos a influir en el mercado.

En la enseñanza universitaria los alumnos van por delante de los profesores, ya aprenden sólos y pueden generar sus curricula particulares en función de sus intereses. En los colegios, los maestros conseguirían más fácilmente que los alumnos se bajaran de las mesas si les “dieran pantalla”, que es lo que les pide el cuerpo.

Me gustaría seguir ilustrando el fenómeno pero se me va a ver el plumero. Os remito a profesionales como Enrique Dans o Ricardo Galli si quereis saber más.

Pues como os decía, estudiando que estoy el fenómeno web 2.0 cuando llega mi amigo Poli. Que si está harto de enviar CV’s a toda la lista de empresas de selección y cazatalentos, que la tiene completa y bien manoseada, y a todas las empresas que anuncian ofertas de su especialidad. Que tanto esfuerzo para que te reciba una joven de 24 años y te descarte al verte entrar porque tienes más de 40 y porque no aparece en tu CV que hayas hecho exactamente lo que están buscando. Y mi amigo Poli, que ha sido Director General Financiero de un par de multinacionales, se huele 1) que el sistema no está preparado para apreciar sus capacidades y 2) que la joven no llega a mileurista. Harto de esperar, intenta un plan individual de outplacement. 7000 € y sin garantías. Tampoco por ahí.

A Poli le tuve que parar los pies. Se acoraza con su punto de vista y no es capaz de ponerse en el del otro. Qué sabrá de las dificultades de los cazatalentos para encontrar el mirlo blanco, pasan los meses, la reputación de la empresa en juego… Qué sabrá del pánico escénico del consultor junior cuando aparece un senior por la puerta, ¿por dónde agarro yo a éste? Al protocolo: ¿Ha encontrado bien el sitio? ¿Ha tenido problemas para aparcar? No, he venido en Metro. Contener la respiración y con voz engolada esperar que pase un tiempo no escandalosamente corto para despedir al candidato. Como José Mari Manzanares padre en sus últimos tiempos. Dos tandas de un capotazo y medio y a matar. Y qué decir de las pymes que pierden de la noche a la mañana un personaje clave y tienen que buscar desesperadamente para que el roto no llegue a desgarro ¿Quién de ellos quiere ejercer de brujo de urgencias? Ninguno, Poli, ninguno. Mi defensa de la profesión no resultó. Pero el problema estaba ahí.

Estamos en un mercado de CV’s, un mercado en Internet. Los intermediarios se llevan el gato al agua a costa de los compradores: empresas finales y empresas de selección. El productor del CV no recibe nada. El mercado se mueve por el momento. Hay un fuego, hay que apagarlo. Hay peticiones de reclutamiento que se envían a siete u ocho reclutadores de los que sólo cobrará el servicio uno de ellos y probablemente la mitad porque es nuevo y está entrando en el mercado. Los compradores, a muerte, perfil, perfil, CV, CV vendible, el primero que pase… Selección, lo que se dice selección… Y el productor de CV’s, lo mismo, el momento, busca trabajo cuando está quemado o cuando está en la calle. A apagar otro fuego, a ciegas, para preparar la siguiente quemazón. Un mercado de encuentros fugaces.

Y ahora vamos a lo de la web 2.0. Hasta ahora las redes sociales se están empleando para otras cosas. En Facebook me he encontrado respondiendo a un test de tetas, sí, adivinar sin son tetas-tetas o tetas de las otras. Me lo mandaba un “amigo” nuevo. Mucho español que ha estudiado en EEUU y quiere seguir manteniendo las amistades. Y está en inglés. Todavía no me doy de baja. Xing va a los profesionales, pero todavía con un enfoque de CV, muchos de ellos muy incompletos. Puede que sea más útil para hacer negocios que para la promoción profesional. Prometo profundizar. Cada día aparecen redes de moda. Aprender a entrar, registrarte, comprobar la funcionalidad… Un trabajo en sí. A mí lo que me gusta es no tener que rellenar ninguna plantilla. Te mando el CV por e-mail y arréglate.

Me parece que los productores de CV saldrían ganando si se pasaran a gestores de carrera. Mi amigo Poli cuando entra en una empresa entra a fondo, agacha la cabeza y “palante”. El día que su Dtor. General le pone en la calle no se sorprende de que las fidelidades mutuas estén desequilibradas. Poli lo sabe, pero se le pone una cara de haba… Se faja en el puesto de trabajo y no levanta la cabeza ni para mirar por la ventana. Después, confunde a los cazatalentos con Santa Bárbara. Va con su fuego, con su urgencia, en su momento. No cuida su carrera. Si lo hiciera, se lo rifarían. Tendría entrevistas todo el año.

Seguimos con el ritual CV + entrevista mil veces repetido. Los reclutadores con las mismas preguntas. Los candidatos con las mismas respuestas. Para salir del paso otra vez. El reclutador decidiendo casi desde cero, con la misma inseguridad. El candidato, mareado de imaginar el perfil que buscan y adaptarse a una entelequia. Me parece que los reclutadores saldrían ganando si pudieran tener referencias del mercado laboral sobre el candidato. Disponemos de capacidades multimedia en la web 2.0 para desterrar el CV. En un simple blog un candidato puede presentar 23 entrevistas grabadas, 16 videos hablando en inglés, 234 referencias de empleadores y colaboradores, 14 escenas de resistencia sobre nieve, 34 de presentaciones en público, 55 fotos de “la pequeña”… hasta la fotocopia del título que nunca presenta en ninguna empresa. Ambos ahorrarían tiempo en entrevistas de trámite y el candidato podría dedicar más a seleccionar la empresa candidata a su carrera profesional. Como hace ahora mi amigo Poli, visitante asíduo del Registro Mercantil.

¿Podríamos darle la vuelta al mercado? ¿Te imaginas, Poli, a los reclutadores pagando por ver tu blog de carrera? Estoy seguro que serías más barato que Infojobs.

Así ha nacido botton-carreras-20.png. ¿ENTRAS?